En Colombia funcionan alrededor de 100.000 salones de belleza que dan trabajo a cerca de 180.000 personas entre estilistas, manicuristas y pedicuristas, al tiempo que la estética genera en el país 17.000 empleos directos y más de 80.000 indirectos, según la Asociación Nacional de Industriales, ANDI.

Objeto de deseo

A nadie se le escapa que la belleza en Colombia es objeto de deseo por miles de mujeres, y hombres también, que ponen especial cuidado en su aspecto y que recurren a tratamientos y servicios de belleza que suman cifras millonarias.

Según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, cerca de un millón de colombianos vive del negocio de la belleza y el cuidado personal en el país.

El empleo en dicho sector se ha triplicado en la última década, lo que refleja, en opinión de los analistas de la entidad, la magnitud del crecimiento de la producción y el consumo de un renglón que emerge como uno de los más sostenidos en el desarrollo de la economía colombiana.

Solo la producción de cosméticos alcanza 3.900 millones de dólares americanos, mientras la de aseo se sitúa en 1.300 millones, de acuerdo con estadísticas de Euromonitor.

Además, la cosmética emplea a 300.000 profesionales y técnicos, la mayoría de ellos, ingenieros químicos y farmacéuticos, de universidades como la Nacional, reveló el Observatorio Laboral del Ministerio de Educación Nacional.

El dinamismo registrado en los últimos años en la industria de la belleza ha puesto a Colombia en el radar de grandes multinacionales que quieren sacar tajada de un mercado que crecía de 2010 a 2015 en promedio un 7%, según análisis de Invest In Bogotá con datos de Euromonitor.
La necesidad no solo de verse sino de sentirse bien ha llevado a que cada vez los colombianos usen más productos como maquillaje, perfumería, artículos de higiene personal, productos capilares y cuidado de manos y pies, entre otros.

Cifras de la consultora Raddar indican que el gasto per cápita de los colombianos en cosméticos y aseo alcanzó 203.840 dólares en 2014, mientras un año atrás había sido de 188.000.

En general, los tres subsectores de esta industria -cosméticos, productos de aseo y absorbentes- han evidenciado resultados positivos. Solo la producción de cosméticos alcanza 3.900 millones de dólares americanos, mientras la de aseo se sitúa en 1.300 millones, de acuerdo con estadísticas de Euromonitor.

Inversión

Análisis realizados por la Cámara de la Industria Cosmética y Aseo de la ANDI indican que estos subsectores proyectan un crecimiento de 3,9% y 4,3% anuales, respectivamente, hasta 2019.

Este favorable panorama ha motivado la llegada de nuevas compañías que se han instalado con éxito en el país Latinoamericano. Tal es el caso de Mary Kay, una de las compañías más reconocidas de venta directa en el mundo.

El dinamismo registrado en los últimos años en la industria de la belleza ha puesto a Colombia en el radar de grandes multinacionales que quieren sacar tajada de un mercado que crecía de 2010 a 2015 en promedio, un 7%.

Poco después lo hizo Yves Rocher, la reconocida marca francesa de productos cosméticos y de aseo personal a base de compuestos vegetales. Si bien en su momento no se dio a conocer el monto de la inversión, lo que sí confirmaron sus directivas es que la proyección de ventas para el primer año de operación en el territorio nacional era de 10 millones.

Estos dos anuncios se suman al ingreso de O Boticário de Brasil, que llegó en 2015 con operaciones en Bogotá y con un plan de tener 150 tiendas al cierre del año 2020. La inversión promedio que la empresa realiza en cada punto de venta es de 150.000 dólares americanso.

Estas compañías llegan a fortalecer un negocio que tiene como jugadores principales a Belcorp, Colgate-Palmolive, P&G, Avon, Natura y Yanbal, entre otros. Algunas de ellas con un crecimiento sostenido desde mediados de la década.









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