Según el estudio, desarrollado por un equipo de investigación con base en la Oregon State University, la única forma de frenar los problemas medioambientales causados por las microperlas de plástico es una prohibición total acerca de su uso. Estas partículas no biodegradables, empleadas en cosmética y productos de cuidado personal, van a parar al desagüe y los sistemas de alcantarillado, pero escapan al tratamiento de las plantas de aguas residuales. Por eso acaban en los ríos, lagos y océanos. Allí permanecen durante siglos, acumulando sustancias tóxicas sobre la superficie marina. Su presencia en estos hábitats amenaza a las especies autóctonas y también a la salud pública de los seres humanos.

Miles de millones diarios de esferas de plástico acaban en los hábitats acuáticos estadounidenses

La investigación pone de manifiesto el tremendo problema ambiental que producen estas esferas en los Estados Unidos. Se calcula que 8.000 millones diarios de estas microperlas acaban en los hábitats acuáticos del país. Una cifra que equivale a las dimensiones de 300 pistas de tenis, en opinión de los responsables del estudio.

Estos 8.000 mil millones de microesferas estimadas representan el 1% del total de 800 mil millones de las que se filtran, actualmente, por los sistemas de alcantarillado diarios, en los Estados Unidos. Los expertos advierten que gran cantidad de esas esferas acaben como lodo en plantas de aguas residuales. Aguas que se propagan como fertilizantes sobre terrenos agrícolas. Estos residuos que riegan los terrenos conservan intactas las microesferas que van a parar a las vías navegables y en última instancia a los océanos. Ello causa la mayoría de los problemas medioambientales, tal y como se desprende de la investigación, que recoge las opiniones y puntos de vista de investigadores y científicos de siete instituciones diferentes.

Parte de un problema mayor

Además de las microperlas se almacenan otros microplásticos en hábitats acuáticos y vida salvaje en general. En estudios previos, los expertos han advertido que microplásticos del mismo tipo, forma y tamaño que las micropartículas pueden transferir contaminantes a los animales y causar efectos tóxicos. Insisten en las evidencias científicas de estas repercusiones medioambientales. Y en este sentido, abogan por una legislación que inste al cese del uso de microesferas de plástico en productos de cuidado personal.

A pesar de ello, los expertos recalcan que el problema es fácil de controlar. Sobre todo desde que se han empezado a desarrollar alternativas biodegradables a las microesferas de plástico. Estas últimas se empiezan a ver en desuso por parte de la industria de cuidado personal.

Igualmente, los encargados de hacer cumplir la ley han reaccionado al problema desde una perspectiva estatal y también federal. En concreto, se han aprobado un creciente número de regulaciones que prohíben la inclusión de microesferas de plástico en productos de cuidado personal durante los próximos dos o tres años.

¿Una prohibición federal estadounidense dentro de tres años?

Los congresistas Fred Upton y Frank Pallone, de los partidos Republicano y Demócrata de los Estados Unidos, respectivamente, introdujeron un proyecto de ley federal que prohibiría las microesferas de plástico en productos de aseo personal, de forma similar a las regulaciones que se habían aprobadas en algunos estados.

A medida que se presentaba el proyecto de ley, se producía una mayor concienciación acerca de los daños medioambientales que provocan estas esferas, resultado de campañas concertadas tras las legislaciones estatales. Este clima supone un tránsito más favorable hacia la legislación federal. De aprobarse, se prohibiría la venta o distribución de cosméticos que contengan microesferas de plástico en los Estados Unidos, a partir del 1 de enero del año 2018.









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