De acuerdo a estimaciones de la Sociedad Internacional de Cirugía de Restauración del Cabello, conocida como ISHRS por sus siglas en inglés, durante 2012 se realizaron alrededor del mundo más de 310.000 procedimientos de restauración capilar. Puede observarse, de acuerdo a los resultados del informe llevado a cabo por ISHRS, que el injerto capilar no sólo es utilizado para combatir la calvicie.

Los datos arrojados por dicho estudio ponen de manifiesto que si bien la mayor parte de los tratamientos quirúrgicos capilares se realizan en la zona del cuero cabelludo, crece considerablemente el uso en otras zonas tales como pestañas, cejas, bigote y barba. Además es utilizado en zonas como el pecho (0,1%) y área púbica (0,2%).

Respecto de cuáles son las causas de dichos tratamientos quirúrgicos, los miembros de ISHRS manifestaron que mayoritariamente se trata de causas genéticas (86%), seguida por reconstrucciones (7.5%) y tratamientos quirúrgicos capilares posteriores a cirugías estéticas (4%).

Además, según el estudio, el 1% de los tratamientos llevados a cabo en 2012 fueron por necesidades de cambio de sexo. El dato no es menor, si se tiene en cuenta que durante ese periodo se llevaron a cabo más de 310.000 procedimientos de restauración quirúrgica capilar, volumen que aumentó en un 85% en los últimos 8 años.
Esto se debe, en gran medida, a los avances tecnológicos en cirugía capilar alcanzados con métodos como el de extracción de unidad folicular (Técnica FUE).

Con este método, las personas pueden recurrir al injerto capilar para tratar las secuelas de intervenciones por lifting, reconstrucción de cejas, reparación de cicatrices, quemaduras y hasta para lograr mayor naturalidad dentro del proceso personal de cambio de sexo.

El doctor Alejandro Chueco, miembro de ISHRS y director médico de Injerto Capilar Argentina, fue pionero en el desarrollo de dicha técnica en nuestro país y en América Latina. Consultado respecto a otros usos médicos manifestó que "con el desarrollo de la técnica FUE el uso del injerto capilar se ha ampliado en los últimos años. Ya no es exclusivo para la mejora de la alopecia, sino que está vinculado actualmente a cuestiones estéticas tales como cicatrices, quemaduras, incluso secuelas de operaciones estéticas como el lifting".

Entre las últimas tendencias, el especialista señala que "al principio la cirugía capilar estaba asociada a hombres nada más y para casos de alopecia. Ahora las mujeres también recurren a los especialistas cuando no se sienten conformes con su cabello o para mejorar el aspecto de sus cejas, por ejemplo".

Además agregó que "con el paso de los años van surgiendo nuevas modas como el uso de barbas largas y tupidas en los hombres y las cejas de mayor volumen en las mujeres, y el injerto capilar por técnica FUE permite mejorar el aspecto ya sea de la barba como también de las cejas".

Otros usos del injerto capilar

TRATAMIENTO DE LAS SECUELAS DEL LIFTING.
Hoy en día son cada vez más las personas que recurren a la cirugía plástica con el objetivo de ocultar los signos del envejecimiento. El lifting constituye una de las principales y más populares técnicas de estética, en la que a través de pequeñas incisiones en las sienes, detrás del lóbulo de la oreja y por encima de la línea del cabello, se alcanza un estiramiento facial.

Sin embargo, en ocasiones, esta intervención puede dejar secuelas como pérdida de cabello. Por tal motivo, muchas personas recurren al microtrasplante capilar con la finalidad de restaurar el pelo perdido en las zonas intervenidas.

Otros casos de tratamiento facial se observan en hombres que desean reparar defectos estéticos en zonas como bigote y barba.

RECONSTRUCCIÓN DE CEJAS.
Las cejas no están exentas de la moda. En la actualidad creció el número de mujeres que buscan en el microtrasplante capilar la solución a unas cejas más naturales y tupidas. Durante 2012 más del 4,5% de las cirugías realizadas fueron en la zona de las cejas.

REPARACIÓN DE CICATRICES.
Anteriormente, las personas recurrían a la técnica de la tira como mejor instrumento en cirugía capilar para afrontar la problemática de la calvicie definitiva. Sin embargo, una de las grandes desventajas de este método es la cicatriz que deja en la zona donante. Hoy por hoy, gran parte de estos pacientes recurren a la técnica FUE de cirugía capilar con el objetivo de implantar cabello y de esta manera poder reconstruir la cicatriz.

Del mismo modo, el trasplante capilar se utiliza en otros casos para la reparación de cicatrices producto de otro tipo de intervenciones quirúrgicas y accidentes.

QUEMADURAS.
Las quemaduras es una lesión de los tejidos blandos y sus estructuras adyacentes que puede ser producida por agentes físicos, sustancias químicas, por corriente eléctrica y por radiación. Una vez tratada la lesión, deja secuelas como pérdida de cabello en la zona afectada. Con el objetivo de restablecer el defecto estético, las personas recurren al microtrasplante capilar que le permita tener cabello en el área tratada. Si bien resulta ser un procedimiento extenso, los resultados son muy favorables.

CAMBIO DE SEXO.
La decisión de cambio de sexo constituye una transformación psicológica, física y espiritual. Con el objetivo de lograr mayor naturalidad, muchas personas recurren al trasplante capilar para implantar cabello en la zona íntima. En este caso, es de gran utilidad la técnica FUE, ya que una de sus grandes ventajas es la utilización de pelo de otras partes del cuerpo como pecho, brazos y piernas para conseguir mayor densidad.

TÉCNICA FUE.
El desarrollo de esta técnica ha permitido el uso del injerto capilar para otros fines fuera de la calvicie. Dicha técnica, que se caracteriza por la extracción individual de cada folículo piloso sin la necesidad de extraer una tira o colgajo entero del cuero cabelludo, no requiere ni de suturas ni puntos ni bisturís, por lo que el paciente no presenta ningún tipo de cicatriz ni signo visible del trasplante. Al mismo tiempo, la técnica ofrece un rápido período de postoperatorio que va desde 24 a 48 horas.

El uso del injerto capilar por técnica FUE para procedimientos diferentes al tratamiento de la alopecia varía de acuerdo al género. Por ejemplo, es muy utilizado en las mujeres para reparar las secuelas del lifting o en casos de reconstrucción de cejas. Por su parte, los hombres lo emplean en su mayoría para reparar defectos estéticos en zonas como bigote y barba así como para la reconstrucción de cicatrices producto de intervenciones capilares con métodos invasivos como la técnica de la tira.

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