Desde comienzo de 2011, en todos los trimestres salvo dos, "cabello", "óvulos" o "riñón" están entre los primeros cinco resultados autocompletados en las búsquedas en Google que comienzan con "Quiero vender mi...", según Nicholas Colas, estratega jefe de mercado de ConvergeEx Group de Nueva York, que brinda servicios de corretaje a los inversores institucionales.

Aunque los estadounidenses pueden vender legalmente cabello, leche materna y óvulos, la compra y venta de un riñón en los Estados Unidos es ilegal.
"El hecho de que las personas tan sólo investiguen indica que todavía hay mucha gente preocupada por sus perspectivas económicas", señaló Colas, que sigue los indicadores económicos no tradicionales. "Esto es muy diferente de cualquier otra recuperación que hayamos tenido. Va a ser una recuperación muy lenta y frustrante".

Donantes de óvulos

En Shady Grove Fertility Center, que tiene oficinas en Washington, Virginia, Maryland y Pensilvania, unas 13.000 mujeres presentarán solicitudes este año para ser donantes de óvulos. Esto representa un aumento de aproximadamente un 13% respecto de 2012, declaró Ali Williams, supervisora adjunta de comercialización del centro de fertilidad, en una entrevista telefónica.

La encuesta que realizó la propia clínica el año pasado mostró que el 65% de las mujeres dijeron que había por lo menos alguna motivación económica para decidirse a donar sus óvulos. Sólo el 3% llegó a ser donante debido a lo estricto del proceso de investigación de antecedentes y la gran cantidad de tiempo que requiere la donación de óvulos.

La lentitud de la recuperación económica, exacerbada por el aumento de impuestos y los recortes de gastos federales de este año, creó pesimismo en los hogares estadounidenses. Alrededor del 54% de los estadounidenses dice que sus ingresos "apenas se recuperaron" de la recesión, según una encuesta que llevó a cabo en septiembre el Pew Research Center de Washington.

Europa ante el mismo problema

A mediados del año 2013 hubo un reunión de expertos europeos durante dos días en Madrid para explicar los avances producidos en la última década en la UE en esta materia. Y entre ellos, el español José Ramón Núñez, responsable del programa de trasplantes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), quien expresó el compromiso de esta organización por atajar "una lacra que se produce por las profundas desigualdades sociales y económicas". Según Núnez, al menos el 10% de los órganos que se trasplantan en el mundo proceden del tráfico ilegal, de personas con recursos que, por cuestiones de salud, no dudan en acudir a cualquier lugar del mundo en busca de una persona que tiene tan poco que es capaz de entregar una parte de su cuerpo a cambio de dinero.

El tráfico de órganos se asienta fundamentalmente en países de Asia, como Pakistán; América Latina (Ecuador, Colombia...), antiguos países de la República Soviética y Extremo Oriente. Los que pagan por esos órganos se encuentran en países desarrollados, fundamentalmente Israel y Estados Unidos.

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